CRONOLOGÍA
Por: Carlos Álvarez
¿Futuro Incierto, un pronóstico difícil...?
El calentamiento global no sólo afecta la temperatura del planeta, sino también el clima y la condición de vida de la población, animales y plantas, además influye en la generación de contagiosas y mortales enfermedades.
Asimismo, la escases de agua en miles de hogares y la falta de higiene por parte de la ciudadanía en su vida cotidiana agudiza a la sociedad y la hace más vulnerable de adquirir y propagar nuevas enfermedades.
Un gran número de enfermedades que padece la humanidad se debe principalmente a la falta de calidad del agua que se consume y al abastecimiento.
La UNICEF considera que 748 millones de personas en todo el mundo, siguen teniendo serios problemas para acceder al agua y 750 millones de personas, sobre todo, los más vulnerables, siguen privados de este derecho humano fundamental, mil niños mueren todos los días a causa de enfermedades diarreicas asociadas con agua potable contaminada, saneamiento deficiente o malas prácticas de higiene.
La contaminación del agua es propicia de enfermedades como cólera o hepatitis A, lo que podría afectar a la población por medio del sistema hídrico.
Los virus que hoy en día se mantienen activos son el norovirus, que se caracteriza por ser una enfermedad gastrointestinal común que se transmite fácilmente, otros serían el Marburgo, Dengue, fiebre de Lassa y Gripe Aviar A(H5N1).
La OMS indica que la incidencia del cólera ha aumentado en todo el mundo desde 2021 y en 2022 se notificaron a la OMS 473 mil casos, o sea, más del doble de los presentados en 2021.
Los datos preliminares de 2023 revelaron nuevos aumentos que se reflejan en los más de 700 mil casos notificados. Algunos de los brotes conllevan altas tasas de letalidad, por encima del umbral del 1% utilizado como indicador para el tratamiento temprano y adecuado de los pacientes con cólera.
La OMS está solicitando a la comunidad internacional preparase ante la posibilidad de que emerjan nuevas pandemias.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha venido alertando de nuevas amenazas de contagios que ponen en riesgo la salud mundial de la población, mediante el surgimiento de patógenos emergentes con potencial aún más mortal que lo registrado durante los años 2020 y 2021 con el COVID-19.
Cabe destacar, que antes de la pandemia de COVID la carga de morbilidad atribuida a la falta de agua, saneamiento e higiene equivalía a 1.8 millones de defunciones.
El Covid es una amenaza latente y presente que aún sigue dejando víctimas mortales en todo el planeta.
Lamentablemente la población se ha descuidado lo que la hace más vulnerable a mayores contagios.
De acuerdo con estadísticas de la Organización Mundial de la Salud destaca que un descenso en la vacunación contra Covid-19 continúa registrándose, lo que ha ocasionado que sigan presentándose decesos por esta enfermedad, debido a que la cobertura de vacunación ha disminuido y la población cada vez se expone más al contagio.
Los efectos secundarios de vacunas, medicamentos y la desinformación han ocasionado que sean factores de miedo o temor de la ciudadanía, lo que ha venido mermando la continuidad de vacunación contra el Covid-19, que podría ocasionar una alta posibilidad de contagio.
Es critico lo que se está viviendo, actualmente algunos países ya registran diversas bacterias y virus que hacen severos estragos entre la población y están causado cientos de decesos, lo que activa las alarmas de emergencia y preocupación entre los continentes y regiones por el nivel de peligro que ello representa.
La gripe es un patógeno presente y latente, con más probabilidades de desencadenar una nueva pandemia como el caso del virus H3N2, el cual es un subtipo del virus de la influenza A, que afecta principalmente las vías respiratorias, ya presenta un aumento global de contagios.
La contaminación del aire es otro de los mayores riesgos ambientales que existen para la salud, lo que propicia accidentes cerebrovasculares, cardiopatías, cánceres de pulmón y neuropatías crónicas y agudas, entre ellas el asma.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, los efectos combinados de la contaminación del aire ambiente y la del aire doméstico se asocian a 6.7 millones de muertes prematuras cada año. En 2019 la contaminación del aire provocó 4.2 millones de muertes prematuras en el mundo.
Ante ello debemos de reflexionar y cuestionarnos: ¿sobre sí estamos preparados para enfrentar nuevas pandemias...?
¿Los hospitales, centros y unidades médicas estarán preparados para enfrentar nuevas pandemias...?
Los cuestionamientos pueden ser complejos, en resumen, ¿estamos preparados para enfrentar nuevas pandemias...?
Así las Cosas…
Y usted, ¿qué opina...?
Feliz año 2026, mucha salud, armonía y paz son mis más sinceros deseos.
Nos vemos a la próxima…