Maremágnum
Mario Vargasuárez
La Merced, el mercado
La idea general de ‘mercado’ es la del lugar público destinado en días específicos o permanentes con plena libertad para vender, comprar o permutar bienes o servicios entre los miembros de una comunidad.
Cada una de las ciudades, por muy pequeña que sean, tienen su mercado y dependiendo su número de habitantes, pudiera existir más de un mercado en la localidad.
La tradición es básica, porque en la capital de Tamaulipas la intención de crear un mercado alterno al ‘Arguelles’ la realidad es que ha sido un fracaso de los gobiernos municipales que han intentado, como la Central de Abastos que sigue con locales vacíos o el Mercado de la colonia Tamaulipas que, tras su fracaso se destinó a una tienda de Petroleros y con la caída de La Quina Hernández Galicia, pasó a ser CONASUPO y después a dependencias municipales o estatales.
El Mercado de la Colonia Tamaulipas finalmente, una parte terminó como Casa de Cultura y otra, como gimnasio para la Policía Estatal de Investigación y dependiendo de los jefes, puede estar en funciones. Aún, con un estacionamiento siempre cerrado.
La capital de la República, la CDMX, tiene su “Mercado de la Merced” que se encuentra ubicado al extremo oriente del Centro Histórico y es el mayor mercado minorista de alimentos tradicionales en toda la ciudad.
El Barrio de la Merced es sinónimo de actividad comercial desde principios del período de la Colonia, cuando llegaron comerciantes de otras partes de la Nueva España, identificando innumerables puestos de mercado, por lo que en la década de 1860 se decidió construir un mercado permanente en los terrenos del antiguo Convento de la Merced.
Registran los cronistas de la CDMX que, en la primera mitad del siglo XX, el Mercado de la Merced fue el principal mayorista para toda la ciudad, actividad que mermó con la construcción de la Central de Abastos (1980), aunque La Merced sigue siendo el mayor mercado minorista.
Desde luego que todo lo bueno, también tiene su lado negativo, cuando el área que rodea al Mercado también es conocida por la prostitución flagrante que ocurre a cualquier hora del día y de la noche. Estiman las autoridades de salud que aproximadamente un tercio de las trabajadoras sexuales son menores de edad y desde luego no faltan las sospechas de redes de tratantes de blancas.
Turismo de la CDMX incluso organiza visitas guiadas donde el turista nacional o extranjero puede recorrer los diferentes puestos de verduras, carnes, carnes frías, frutas, chiles secos, yerbas medicinales, etc., cuyo ingreso al mercado puede ser a través de la entrada de la estación del metro Merced, de la línea 1 del Metro de la Ciudad de México.
La visita guiada también puede llevar al Mercado de Dulces, se puede decir es un anexo donde la venta es exclusiva de todo tipo de golosinas fabricadas a base de azúcar con las combinaciones que a usted se le ocurran, desde frutas hasta picantes.
El área de La Merced se forma con los puestos comerciales con todo tipo de mercancías en las cercanías al Monasterio de Nuestra Señora de la Merced de la Redención de los Cautivos en 1594 que coloquialmente llamaron El Convento de la Merced.
El barrio es antiguo y tiene historias y leyendas, incluso el mismo periodista Jacobo Zabludovsky (1928-2015) que creció y estudió en este barrio, al que conoció como la palma de su mano.
Un poco más al sur, sobre la Av. Fray Servando Teresa de Mier, se estableció el Mercado de Sonora o de Bomberos (localizado a un costado de la estación central de Bomberos), como si fuera un anexo de La Merced, donde hasta la fecha, encuentra el visitante artículos para la santería y brujería.
Sobre la Calzada de la Viga, también está el Mercado de Pescados y Mariscos y un kilómetro más, el de Jamaica, especializado en la venta al mayoreo y menudeo de flores y verduras, aunque existe una parte que se fue a la Central de Abastos, en Iztapalapa.